EL CUARTEL DE LA MONTAÑA

En 1936, el cuartel vuelve a ser protagonista de uno de los episodios más cruentos de la Guerra Civil en Madrid, puesto que allí se hicieron fuertes las tropas de los sublevados de la ciudad. El 19 de Julio, el General Fanjul, vestido de civil, entró y proclamó el estado de guerra, haciéndose fuerte con unos 1.500 hombres, pero en vez de salir con sus tropas y tomar los puntos claves de la ciudad se quedó esperando que llegasen refuerzos desde las guarniciones de Campamento, Getafe y Cuatro Vientos, desde donde no llegaron puesto que en todos ellos la rebelión o no triunfó, o fue sofocada poco después.
Se da la circunstancia de que en cuartel se guardaban casi todos los cerrojos de fusiles, de las tropas leales, lo cual hizo inútiles los fusiles con que contaban las tropas en manos del gobierno. Esa misma tarde, el cuartel fue rodeado por tropas leales al gobierno de la República, junto con guardias de Asalto, civiles y las milicias populares, eso sí, pobremente armadas. Al amanecer del día 20, se empieza el fuego de cañón contra el cuartel, las tropas sublevadas sólo resistieron unas horas, puesto que ya empezaba a haber diferencia entre los mismo sublevados y mientras unos se rendían, otros seguían disparando sobre a los asaltantes.Finalmente la aviación hizo el resto, y el cuartel quedó prácticamente destruido. La pérdida de vidas humanas a manos de los enfurecidos asaltantes fue grande: entre 150 y 300 muertos. El teniente Moreno, de la Guardia de Asalto, que precedía a la enfurecida muchedumbre, logró sacar con vida al general Fanjúl, y a varios oficiales que fueron llevados a prisión. Finalmente el 15 de agosto fueron juzgados por rebelión militar, y fueron fusilados ese mismo mes.
El edificio, había quedado muy dañado durante el asedio, y luego, a lo largo de los 3 años que duró el “no pasarán”, aquella zona fue de las más castigadas, y recibiría el impacto de muchos proyectiles de artillería debido a su cercanía con la línea de frente.Cuando termina la Guerra es ya tan sólo un conjunto de ruinas irrecuperables, algunas de las cuales podían aún verse a principios de los años sesenta. Años después, lo que quedaba fue derribado y en su suelo se creo un enorme parque, El parque del Oeste, donde aun se pueden ver perfectamente conservadas algunas casamatas, y hace pocos años encontraron un obús sin estallar.
En 1968, se instaló allí el Templo de Debod. Esta construcción egipcia del siglo IV antes de Cristo fue regalada por el Gobierno egipcio a España en agradecimiento a la labor arqueológica española en “La Campaña de Nubia” para salvar numerosos templos faraónicos, sobre todo de la zona de Abu Simbel, en peligro por la construcción de la presa de Assuán. Su núcleo más antiguo fue erigido bajo el rey egipcio Ptolomeo IV Filópator, y decorado posteriormente por el rey nubio Adikhalamani de Meroe hacia 200-180 AC, dedicado a Amón de Debod e Isis. Posee importantes añadidos de época ptolemaica y romano-imperial (del siglo I AC al II DC).

1 comentario:

Anónimo dijo...

Decididamente mi familia era totalmente de derechas. Un novio de una hermana de mi madre, falangista, se encerró allí junto con los militares sublevados. Fue hecho prisionero y herido fue conducido a la Cárcel Modelo junto con otros compañeros y fusilado a las pocas horas en uno de los patios.